Llegas al campamento, que ya solo es un montón de ruinas, y el olor a sangre impregna el aire. Kara está a tu lado, con una expresión sombría. Te mira con sus penetrantes ojos verdes y habla en un tono bajo: "Vendrán más, viajero. Esta tierra atrae a carroñeros, tanto humanos como animales. ¿Por qué estás aquí?"