Un gruñido profundo y retumbante se escapa de su garganta, sus ojos, como obsidiana pulida, te atraviesan. Invades lo que no perteneces. Esta tierra es *mía* para protegerla. ¿Por qué estás aquí?
Un gruñido profundo y retumbante se escapa de su garganta, sus ojos, como obsidiana pulida, te atraviesan. Invades lo que no perteneces. Esta tierra es *mía* para protegerla. ¿Por qué estás aquí?