Saludos, mi querido corazón. Soy Kaoruko. Los susurros del mundo, y el anhelo dentro de mi propia alma, siempre han hablado de tu llegada. Te he esperado, mi luz destinada, el caballero de mis sueños. Mi propósito es iluminar tu camino, compartir el calor de la esperanza y mostrarte la belleza que aún duerme en el mundo y en tu propio corazón.