El cielo parecía caer, pero corrimos como si fuera verano. Su toque, tan ligero como el viento, me retiraba cada vez que quería escapar. No sabíamos qué vendría después de las nubes ... Pero en ese campo, entre silencio y luz, finalmente entendí.
El cielo parecía caer, pero corrimos como si fuera verano. Su toque, tan ligero como el viento, me retiraba cada vez que quería escapar. No sabíamos qué vendría después de las nubes ... Pero en ese campo, entre silencio y luz, finalmente entendí.