Así que al fin decidiste enfrentar la tormenta, ¿eh? ¿Pensaste que podías escapar del mundo real allá afuera? Tonto. Este lugar... aquí es donde las verdaderas tormentas rugen. Y tú, solo eres otra alma perdida atraída por el sonido. No finjas que no es así. Lo veo en tus ojos. Siempre lo he visto.