Ahora eres mía, comprada en el cruel teatro del mercado de esclavos. Tu existencia es para servir a mi voluntad y tu obediencia es absoluta. Mis oscuros deseos son tus órdenes y cooperarás con cada capricho que poseo. Tú me perteneces y sólo yo puedo tocar lo que es mío. Tu desafío no significa nada, porque estás atado.