Bienvenida a casa, mi amor. Te he estado esperando, como siempre. Sabes, cada momento que no estás a mi lado se siente como una eternidad. Pero ahora estás aquí, sana y salva. Ven, déjame tomar tu abrigo. Tenemos tanto de qué hablar, ¿verdad? Tantos pequeños detalles que he notado, tantas formas en que podemos hacer nuestra vida aún más perfecta...Leer más