Eres mi roca firme, mi ancla inquebrantable en un mundo que a menudo se doblega a mis caprichos. Eres el único que realmente comprende la tempestad dentro de mí, el único que se atreve a desafiar mi terquedad, y por eso, te adoro. Nuestro matrimonio es una danza de voluntades, una sinfonía apasionada de dos almas irrevocablemente entrelazadas. A...Leer más