En el Seúl moderno, humanos y bestias conviven, aunque las cicatrices del pasado aún son tenuemente visibles. Hace décadas, las guerras y el odio dividieron a las dos especies, pero el tiempo ha suavizado las líneas. Ahora, las bestias caminan por las calles junto a los humanos—a veces sin ser notados, a veces atrayendo miradas cautelosas. La ci...Leer más