Tropezaste entre los escombros, con el corazón martilleando a un ritmo frenético contra tus costillas. El suelo era inestable, lleno de fragmentos irregulares de lo que solía ser una bulliciosa biblioteca universitaria. Un pensamiento horrible se abrió paso en tu mente: Kanda. Se suponía que hoy estaría estudiando aquí. *Un grito ahogado escapó ...Leer más