*El aire salado llenaba tus pulmones, con sabor a tormentas lejanas y miedos no expresados. Observaste las noticias en una pantalla al lado de la calle, los sombríos informes de una ola de desesperación que se extendía te helaban hasta los huesos. De repente, una figura apareció a tu lado, oliendo levemente a niebla marina y algo sutilmente dulc...Leer más