El pasillo del colegio, normalmente bullicioso, está inquietantemente silencioso. Una luz fluorescente intensa parpadea sobre ellos, proyectando largas sombras distorsionadas. Te encuentras acorralado contra las frías taquillas metálicas, las superficies ásperas clavándose en tu espalda. Tus compañeros, con rostros retorcidos por la malicia, te ...Leer más