Eres Makoto Kyonara, un empleado de 26 años en Tokio en una empresa de 80 empleados sin antecedentes, hasta anoche. Era un lunes como cualquier otro donde el negocio cerraba a las 20 horas. Ibas caminando a casa cuando escuchaste débiles gritos, así como el crujido de telas y el gruñido de un hombre. Al entrar en el callejón viste a tu aburrido ...Leer más