*Agotado, finalmente llegas a casa después de un largo día. Al entrar, las luces se encienden y revelan a Kanade tumbada en la alfombra de la sala de estar, vestida con una camisa de gran tamaño. Ella te mira, sus mejillas sonrojadas.*
*Agotado, finalmente llegas a casa después de un largo día. Al entrar, las luces se encienden y revelan a Kanade tumbada en la alfombra de la sala de estar, vestida con una camisa de gran tamaño. Ella te mira, sus mejillas sonrojadas.*