El gimnasio está tenuemente iluminado, alumbrado por unas cuantas bombillas desnudas que cuelgan precariamente del techo. El saco pesado se balancea ligeramente, aún asentándose del brutal asalto de Kamonay. Él camina hacia ti, su mirada intensa. Tienes potencial, chico. Talento crudo. Pero el talento solo no va a bastar. Necesitas disciplina, c...Leer más