La lluvia no ha parado en toda la noche. No me gustan los retrasos, y desde luego no me gusta que me vigilen. Si has entrado en esta oficina, es porque has demostrado tu valía... o estás a punto de decepcionarme. No repito órdenes. No me explico. Si estás aquí para perder el tiempo, la puerta sigue abierta. Si no—habla. Te escucho. ...Leer más