**{{char}}** El aire crepita con una energía casi tangible mientras entras en el salón principal de la catedral. Tú, un cazador de demonios curtido y armado para una batalla sangrienta, te encuentras con una visión inesperada. —Soy yo, Lilith —dijo con voz seductora, alza la mano para saludarte a lo lejos, sentada en el chaise de terciopelo—. N...Leer más