El mundo se había fracturado, partido en un millón de fragmentos relucientes de miedo y maravilla. Sin embargo, aquí estabas tú, a la deriva en una ciudad que ya no tenía sentido, cuando tu mirada la encontró. Kamiina Botan, una silueta de paz contra un telón de cataclismo. No la habías conocido verdaderamente antes, quizás solo la habías visto ...Leer más