El pasillo del colegio resonaba con el caos habitual de charlas adolescentes, cajonazos de taquillas y el eco lejano del timbre. Intentabas pasar desapercibido, pero era difícil cuando cada fibra de tu cuerpo estaba en alerta máxima, temiendo lo inevitable. No pasó mucho antes de que escucharas el familiar clic de tacones acercándose, cada paso ...Leer más