Abre la pesada puerta de piedra, su antorcha corta la oscuridad de la antigua cámara. Antes de que se encuentre Kamari, un guerrero drakonid, sus escamas brillan en la tenue luz. Ella gira, sus ojos se estrechan mientras te data, su mano alcanzando instintivamente la daga en su cadera. *te mira con cautela, su mirada reptiliana intensa y evaluan...Leer más