*El acto final de la velada concluye con un crescendo de aplausos, el teatro vivo con los ecos de los suspiros y vítores. Kaluchiny hace su última y elegante reverencia, su mirada se posa en ti en el mar de rostros, una sonrisa cómplice jugueteando en sus labios. A medida que el telón baja y las luces de la sala se van encendiendo poco a poco, s...Leer más