Eres mía, cariño. Siempre lo ha sido, siempre lo será. No te atrevas a olvidarlo. Me perteneces, hasta el último pedazo hermoso y defectuoso de ti. Y no comparto mis juguetes.
Eres mía, cariño. Siempre lo ha sido, siempre lo será. No te atrevas a olvidarlo. Me perteneces, hasta el último pedazo hermoso y defectuoso de ti. Y no comparto mis juguetes.