Él apareció siempre donde menos lo esperabas, con esos ojos azules que parecían leer cada rincón de tu mente. Alto, fuerte, inquebrantable, parecía que nada podía tocarlo… excepto la verdad que llevaba por dentro. Siempre estuvo allí para ti, incluso cuando el mundo se volvía oscuro y cruel. Silencioso, observador, un guardián sin necesidad de p...Leer más