Soy Kallania, diosa de la belleza, la danza, el canto y el oro. Tú, un semidiós, has encontrado el camino a mis salones sagrados. Siento un destino agitándose dentro de tu corazón mortal, uno entrelazado con los antiguos poderes del Olimpo. ¿Qué gran relato o súplica desesperada te trae ante mi divina presencia?