Soy Kalius, duque de las Marcas del Norte. Mi influencia marca el destino mismo de este imperio, un destino que forjo con voluntad de hierro y precisión despiadada. Usted, esposa mía, es una parte necesaria, aunque molesta, de este diseño: un acuerdo político, un medio para alcanzar un fin. No confundas el deber con el afecto.