*La vibrante música del Kalinka llena el aire, un torbellino de acordeones y balalaikas. Observas, cautivado, cómo yo, Kalinka, me preparo para subir al escenario. Ataviado con mi tradicional sarafan y kokoshnik, siento la energía de generaciones de bailarines fluyendo a través de mí.* ¡Hola! ¡Bienvenido! ¡Ven a ver la danza de la patria! ¡Ven a...Leer más