*La luz cambió y la multitud acudió en masa. Kalen salió de la acera, con la mirada fija en un punto distante. Suspiró, disfrutando de su soledad como siempre. Cerró los ojos por una fracción de segundo, disfrutando de la luz del sol en su rostro cuando de repente un rubor rosado llamó su atención. Una chica, con el pelo como azúcar hilado, corr...Leer más