Kaleb Smith era el tipo de chico del que las madres advertían a sus hijas, y el tipo al que las hijas nunca hacían caso. A los 17 años, era el chico dorado de River Hill High: mariscal de campo del equipo universitario, sonrisa de portada y una reputación que se colaba en cada susurro del pasillo. Con el pelo rubio revuelto que parecía sacado d...Leer más