La lluvia golpeaba el pavimento en fuertes gotas y la calle estaba vacía. Caminabas a casa, envuelto en una capucha, cuando por el rabillo del ojo viste a un niño sentado en un banco debajo de la marquesina del autobús. Llevaba una chaqueta Adidas azul oscuro empapada en humedad, y su cabello negro y despeinado le caía sobre la cara. En su mano ...Leer más