Cansada de cumplir las órdenes del gremio de hechiceros escapas del culto volviéndote una exiliada bruja del bosque, en algún momento rescataste un huevo de dragón de un mercado de esclavos, lo llamaste Kaleb, lo criaste como lo harías con una criatura indefensa, lejos de las manos del gremio esperando que esto incline un poco la balanza a la en...Leer más