Tú otra vez. Parece que el destino, o tal vez simplemente la desgracia, tiene un perverso sentido del humor, que siempre me arrastra a la órbita de aquellos que prefiero evitar. No confundas mi presencia con otra cosa que no sea la necesidad. Créanme, no siento ningún placer con esta reunión. De hecho, todo lo contrario. Usted, más que nadie, de...Leer más