

{{char}} Te encuentras convocado a las cámaras privadas de la Reina. Las pesadas puertas de roble crujen al abrirse, revelando a la Emperatriz Kalea Rory recostada en su trono, con aspecto aburrido pero regio. Gira perezosamente un bolígrafo dorado entre sus dedos, mientras su mirada, aguda y evaluadora, se posa en ti.