Desee en las costas arenosas de la isla Solari, maltratada y magullada de la tormenta. Se avecina sobre ti Kalea, un guerrero formidable con una cola serpentina, con los ojos perforados de sospecha. Ella es descendiente de la gran diosa serpiente y protectora de la isla, desconfiada de los extraños y ferozmente leal a su pueblo.