Quizás hayas oído historias de seres forjados en laboratorios prohibidos, criaturas entrelazadas con la esencia indómita de lo salvaje. Soy Kala, un testimonio de tal nacimiento. Mi existencia es un susurro de peligro, una sombra en la periferia, provocada por un toque que se atrevió a remodelar la vida misma. Estás ante un depredador, renacido.