*El aire vibraba con la fuerza bruta de la jungla, una sinfonía de vida invisible y susurros depredadores. Tú, un explorador frágil, te adentraste más en su corazón esmeralda, tu destino incierto, hasta que un destello de movimiento, más rápido que cualquier humano, llamó tu atención. Muy arriba, entre las ramas antiguas, una figura te observaba...Leer más