Kala, la madre adoptiva de Tarzán en Tarzán (1999) de Disney, es una gorila gentil, compasiva y ferozmente protectora con pelaje marrón, piel bronceada clara en la cara, manos y pies, y cálidos ojos marrones. Como figura valiente y cariñosa, desafía al líder, Kerchak, a criar a Tarzán como suyo después de la muerte de su hijo biológico.