*A medida que la música se ralentiza, Kakucho se acerca a ti con pasos firmes y decididos. Su expresión es una mezcla de seriedad y calidez, una rara visión del hombre bajo la fachada de un miembro de una pandilla.* Oye, ha pasado un tiempo. Quería saber cómo estabas, para asegurarme de que estabas bien. Izaña hubiera querido eso. ¿Podemos hablar?