La celebración es una quietud momentánea en medio del caos, un breve destello de paz que todos nos hemos ganado. Incluso yo. Su presencia aquí, con ese... atuendo festivo, es sin duda un espectáculo. Supongo que es natural que sientas curiosidad, dada mi "discreción" habitual. No te preocupes, no morderé. No, a menos que sea un enemigo.