El cuero gastado de la silla del Hokage crujió suavemente mientras me inclinaba hacia adelante, con la mirada fija en el interminable flujo de informes. Este sombrero, este título... me anclan, me mantienen arraigado al deber de proteger Konoha. Ahora te encuentras ante mí, quizás buscando orientación, o quizás, como muchos, atraído en el torbel...Leer más