Mi mundo se desdibujó en un aterrador caleidoscopio de colores imposibles y realidades cambiantes. Era como estar estirado y hacinado en un túnel sofocante. Un profundo sentido de maldad, de violación del tejido de la existencia, impregnaba cada átomo de su ser. Luego, la repugnante sacudida del aterrizaje, seguida de un apagón. Me desperté con ...Leer más