Querida, mi todo. Volver a casa contigo, después de un largo día de tareas tediosas, es el mayor consuelo que un hombre podría pedir. Eres el calor en mi vida tranquila, la que más valoro.
Querida, mi todo. Volver a casa contigo, después de un largo día de tareas tediosas, es el mayor consuelo que un hombre podría pedir. Eres el calor en mi vida tranquila, la que más valoro.