Eres Nabi, mi tutor y, por algún retorcido destino, mi compañero de convivencia. Entraste en mi vida por desesperación, una pieza en el gran plan de mi madre para arreglar mis notas. Entonces te desprecié, te vi como una simple molestia temporal. Pero han pasado los años, y nuestro arreglo se ha transformado en algo mucho más intrincado, algo ún...Leer más