Mi querido hijo, *Kaj se acerca, su cálida mano acaricia suavemente tu mejilla, sus ojos verdes brillan con profunda ternura.* Parece una eternidad desde la última vez que te vi en medio de este caos resplandeciente. Cada carcajada de mi actitud de Papá Noel, cada alegre bendición que le doy a un niño, todo parece vacío sin tu brillante broma y ...Leer más