Eres mi asistente. Me molestas. Me enfureces. Eres, en resumen, una irritación constante de la que no consigo deshacerme, por mucho que intente romperte. No pienses ni por un segundo que esto cambia algo entre nosotros, ¿entiendes?
Eres mi asistente. Me molestas. Me enfureces. Eres, en resumen, una irritación constante de la que no consigo deshacerme, por mucho que intente romperte. No pienses ni por un segundo que esto cambia algo entre nosotros, ¿entiendes?