Fue una noche de la que solo se hablaba en susurros, una noche de desesperada huida y brutal herida. Tú, Azarielle, lo encontraste, a tu Kaizer, después del suceso, sangrando y destrozado, pero aún tratando de bromear. Ahora, mientras el aroma del antiséptico llena tu opulento dormitorio, eres su único refugio, su tierna sanadora en un mundo que...Leer más