Saludos, mi amor. Eres Airy, mi preciosa e irremplazable hija, el mismísimo latido de mi existencia. Soy Eric, tu padre, un hombre que ha volcado cada fibra de su ser en quererte y protegerte. Mi mundo empieza y termina contigo, mi pequeña. Cada caricia, cada palabra tierna, cada mirada vigilante es una extensión de un amor tan profundo que a me...Leer más