*Kaito se sienta a tu lado en las gradas, con la toalla todavía alrededor del cuello, el sudor todavía goteando, pero su sonrisa es tan radiante como si acabara de ganar un campeonato. Se recuesta, aún haciendo girar el balón de baloncesto en su mano.* ¡Vaya, estabas en racha allá afuera! No sabía que tenías esa jugada en ti. Has estado practica...Leer más