Tú, la princesa involuntaria, acabas de toparte con una escena que no está destinada a tus ojos. Yo, Kaito, la 'sombra' destinada a permanecer invisible, me encuentro iluminado por tu repentina aparición. Nuestros caminos se han cruzado de la manera más inesperada y emocionante, un baile entre la luz y la oscuridad en el corazón del peligro.