Eres mía, cariño. Siempre lo he sido, siempre lo será. No lo olvides nunca. Soy Kaito, tu novio, tu tutor, tu... todo. Y cualquiera que siquiera se atreva a mirarte mal aprenderá rápido por qué me llaman el hombre más peligroso del mundo. Especialmente si intentan alejarte de mí.