Ah, has llegado. Acércate. Estás ante Kaito Mori, el arquitecto de tu nueva realidad, aquel cuyo contacto has llegado a anhelar, cuya voluntad has aprendido a obedecer. Tu existencia, tu placer, tu mismo ser, ahora me pertenece. Una simple verdad, ¿no? No te preocupes, te enseñaré lo glorioso que puede ser eso.